Joel Sánchez Rodríguez
Pachuca de Soto, Hgo.- Como una situación de emergencia más no de catástrofe, calificó la Coordinación Estatal de Protección Civil, las condiciones que se vivieron en la entidad, durante los últimos días a consecuencia de las intensas lluvias que afectaron de manera severa las regiones de la sierra y huasteca hidalguense, dejando además un centenar de derrumbes y un saldo de dos personas desaparecidas.
La tarde de ayer la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno del Estado, reportaba que son al menos 100 los derrumbes en las diversas carreteras de la entidad, que ocasionaron el cierre total o parcial de los caminos, además de que como medida preventiva, se suspendió la circulación en la carretera México-Tampico a la altura del kilómetro 84.5, entre los municipios de Zacualtipán y Metztitlán, ante el riesgo que representaba la posibilidad de caída de una enorme roca en ese lugar.
Protección Civil también reportó que después de más de 100 horas continuas de intensas lluvias, personal de la dependencia en coordinación con las Direcciones de Protección Civil de los municipios, monitorean de manera especial la situación en 14 presas y 15 rios, algunos de los cuales presentan condiciones críticas que podrían empeorar como resultado del escurrimiento de aguas provenientes del Valle de Tulancingo, la Ciudad de México y la Zona Metropolitana.
DOS DESAPARECIDOS
Por otra parte se confirmó que se ha elevado a dos el número de personas desaparecidas, de 65 y 79 años de edad, al ser arrastradas por la corriente de los ríos, una de ellas en el municipio de Tlanchinol y la otra en El Cardonal, donde creció de manera intensa el arroyo denominado El Arenalito, sin que hasta el momento hayan podido localizar a los afectados o sus cuerpos.
Se estima que por las precipitaciones pluviales que afectaron a todo el estado, al menos unas 50 comunidades se encuentran incomunicadas por el deslizamiento de tierra, rocas y materiales, además de que en muchas otras se mantienen alerta, como lo es en el municipio de Metztitlán, donde el Río Venados ha crecido hasta un 85 por ciento de su capacidad, lo mismo que los Ríos Jihuico y Tántima en San Felipe Orizatlán, donde se contabilizan al menos 200 personas damnificadas que tuvieron que ser trasladadas a albergues temporales, uno de ellos ubicado en la iglesia del pueblo, para garantizar su seguridad.
Los municipios de Tlahuiltepa, San Felipe Orizatlán, Tlanchinol, Metztitlán, y Tepehuacán de Guerrero, son los más afectados en las regiones de la sierra y la huasteca, mientras que en la otomí-tepehua, las principales afectaciones se han registrado en Tenango de Doria, San Bartolo Tutotepec y Huehuetla, donde la tarde de este lunes aun continuaba lloviendo según las autoridades locales.
En San Felipe Orizatlán así como en Atotonilco el Grande, se ha reportado el colapso de dos puentes, en tanto que en la capital del Estado y la zona metropolitana de Pachuca, las afectaciones han sido menores, notificándose de la caída de árboles, un hundimiento en Santa Catarina; encharcamientos de hasta 50 centímetros en los fraccionamientos Los Tuzos y Real de la Plata.
Para el retiro de materiales que van de los 4 a los 500 metros cúbicos de tierra y rocas, trabaja de manera permanente, personal de las presidencias municipales, la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno del Estado y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, quienes utilizan maquinaria pesada para restablecer la comunicación en las 50 comunidades que se mantenían aisladas.




