17 septiembre, 2007
14 septiembre, 2007
Avanza Investigación de Millonario Fraude
Joel Sánchez Rodríguez
Reportero
Pachuca de Soto, Hgo.- A poco más de un mes de iniciadas en la capital hidalguense las investigaciones en torno al millonario fraude cometido en contra de la Comisión Federal de Electricidad, que podría alcanzar los 350 millones de pesos, el cerebro financiero de la operación Alejandro Morales Méndez se mantiene prófugo de la justicia.
Sin embargo por diversas fuentes se ha podido conocer que como parte de las indagatorias de la averiguación previa UEIDFF/FINM15/200/2007, la Procuraduría General de la República, aseguró al menos 40 inmuebles en la ciudad de Pachuca y en diversas partes del país, las cuales han sido puestas a disposición de la Dirección General de Bienes Asegurados de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
La información señala que entre los bienes asegurados se encuentran 24 inmuebles de Alejandro Morales Méndez, 24 inscritos a favor de su cónyuge Dora Alicia Hernández y tres más a nombre de Crisógono Morales, todos ellos en territorio hidalguense.
Datos no confirmados, revelan el presunto involucramiento de empresarios inmobiliarios de Hidalgo, joyeros y un restaurantero, por lo que se encuentran bajo investigación los señores Yuliel y Gamaliel Castro y uno más identificado como Eustaquio Monroy y Alberto Díaz de la Riva, quienes aparentemente realizaron diversas transacciones económicas con el prófugo Alejandro Morales y deberán aclarar la naturaleza de sus negocios.
Alejandro Morales se presume era residente de Pachuca, donde se detectó a principios de agosto, una cuenta bancaria a su nombre, abierta en el banco HSBC y cuyos movimientos se realizaban a través de la Línea Empresarial de la institución.
ANTECEDENTES
Este medio de comunicación reveló el 11 de agosto, que la mencionada cuenta era considerada pieza clave en las investigaciones, debido a que a ella se realizaron diversas transferencias bancarias de manera ilegal, como parte del desfalco contra la empresa paraestatal utilizando sus claves de acceso secretas a las cuentas, para mensualmente realizar operaciones irregulares desde el año 2002 y depositar los recursos a nombre de Alejandro Moreno, hermanos, hijos, padres y personas de su confianza.
Desde entonces se presumía que el presunto responsable realizó en Pachuca una serie de negocios de carácter inmobiliario, adquisición de vehículos de lujo tipo BMW, Murano, joyas e inversiones en pequeños comercios, con al menos 13 personas que recibían el dinero defraudado, algunas de ellas originarias y vecinas de Pachuca, ajenas a la Comisión Federal de Electricidad.
La Unidad Especial de Investigación de Delitos Fiscales y Financieros (UEIDFF) de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), ha detectado en todo el país, al menos 64 ranchos, departamentos, residencias y propiedades inmuebles a nombre de Morales Méndez.
También se informó que las indagatorias en la capital del estado, probablemente se extenderán hacia el Fideicomiso para el Rescate del Centro Histórico de Pachuca, en virtud de que el presunto defraudador Alejandro Morales, aparece en el listado de personas que realizaron aportaciones económicas para su conformación, el cual se inició con un monto de seis millones 728 mil 500 pesos, por lo que la UEIDFF, indaga si se trata de la misma persona o de un homónimo.
Entre los detenidos por el millonario fraude se encuentran Diana Patricia Gutiérrez Molina, Julián García Aguado, Ismael Espinoza Reyes, María Elena Guerrero Escamilla y Clemente Valencia Terán, presuntamente involucrados en el desvío de recursos.Pese al hermetismo que impera en las investigaciones, se sabe que la juez federal Silvia Estrever Escamilla, ha girado 18 órdenes de aprehensión por el caso, entre las cuales se encuentran vecinos de Pachuca.
12 septiembre, 2007
Ayuntamiento vs Damnificados
Joel Sánchez Rodríguez
Alma Paz Gómez
Pachuca de Soto, Hgo.- Mujeres indígenas de la comunidad de Chimalapa, perteneciente al municipio de Acaxochitlán, quienes fueron severamente afectadas por las intensas lluvias y el paso del huracán “Deán”, son nuevamente víctimas, ahora de los abusos y arbitrariedades por parte de funcionarios y empleados de la Presidencia Municipal de Pachuca.
Damnificadas del huracán, pues algunas perdieron sus pertenencias y sufrieron graves daños en sus viviendas, alrededor de 15 mujeres, algunas madres solteras, todas artesanas y hablantes de lengua nahualt, recibieron la semana anterior la visita en Chimalapa de la presidenta del patronato estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Laura Vargas Carrillo, a quien expusieron su precaria situación y le solicitaron su apoyo para poder vender sus artesanías en Pachuca como cada año.
“Con el aval de la gobernadora, nos venimos a la capital” –dijeron- y colocando su “puesto” en el piso, se pusieron a vender en la calle, en las inmediaciones del Reloj, pulseras, aretes, blusas, diademas, cinturones y collares alusivos al 15 de septiembre, bordados y tejidos hechos a mano por ellas y por los hombres del pueblo, pero en un acto de prepotencia, personal de la Dirección de Comercio y Abasto del Ayuntamiento, las han obligado una y otra vez a levantarse de sus lugares y les han quitado su mercancía, aunque posteriormente se las devuelvan.
El grupo de mujeres encabezado por Lucrecia Hernández Cruz y Celia Blanca Hernández de la Cruz, señalaron que ante tal situación, se entrevistaron con el gobernador Miguel Ángel Osorio Chong para exponerle lo que ocurría, explicarle que la economía de todas depende de la venta de sus artesanías y que ahora más que nunca necesitan vender, para comer y reconstruir lo que el huracán les quitó.
En respuesta el gobernador Osorio Chong les ofreció su apoyo, ordenó que se les dejara trabajar libremente, pero por disposición de Arturo Ávila Briones, director de comercio y abasto de la presidencia municipal, solo se les permite laborar a 6 de las 15 mujeres, argumentando que cuatro son menores de edad, pese a que cargan en brazos a sus hijos, algunos incluso de 4 meses de edad.
Denunciaron que “Arturo Ávila nos ha tratado muy mal, muy mal”, que ni siquiera las escucha cuando acuden a hablar con él y que en el Ayuntamiento han recibido “un trato de delincuentes”, les han quitado, pateado y aventado su mercancía, por lo que han decidido denunciar públicamente los hechos y el agravio ocasionado por Arturo Ávila, cuya actitud ha obligado a algunas de ellas a regresar a su lugar de origen que se encuentra a dos horas y media de camino, después de juntar entre todas para el pasaje.
Lucrecia Hernández manifestó que “no es justo, lo que nos hacen, nosotras estamos trabajando por nuestras familias, para que nuestros indígenas tengan que comer y no salgan a otros lugares, que se droguen o roben” y señaló que tampoco es posible que a unas se les permita trabajar y a otras no, cuando todas comen y no se pueden estar turnando, sobretodo porque las acompañan sus hijos “cuatro chiquitos de 4 meses y seis niños entre los 2 a tres años”.
Por otra parte personal del Ayuntamiento que las obligaba a retirarse la tarde de ayer, así como el subdirector de Comercio y Abasto del Ayuntamiento, Juan Carlos Luna Hernández, negaron que se les impida trabajar y aseguraron que las instrucciones del gobernador si se han cumplido, pero frente a ellos, las indígenas de Chimalapa les aseguraron que mienten.
Vía telefónica, Arturo Ávila reiteró que no se les dejará trabajar más que a seis mujeres a las que se les asignó su lugar y al ser cuestionado en torno al maltrato y retiro de mercancía, negó la situación y preguntó si acaso existía una “acta”.



