Joel Sánchez Rodríguez
Pachuca de Soto, Hgo.- Mientras el secretario de Educación Pública de Hidalgo, Jorge Romero Romero, afirma que la dependencia no avalará la solicitud de cuotas de inscripción en escuelas de educación básica de carácter públicas, los abusos persisten por parte de directivos de diversos planteles educativos, que han encontrado ahí la fórmula para abultar sus cuentas bancarias personales.
Mediante cuotas se condiciona la inscripción de los alumnos y en muchos casos se retienen los documentos hasta que los padres de familia paguen los adeudos producto de las exigencias de los docentes.
Un ejemplo de los abusos cometidos en las instituciones públicas, se encuentra en el plantel “Sara Coronado de Ponce” del nivel preescolar ubicado en Pachuca, según denunciaron padres de familia de la institución, quienes mostraron la circular que les fue entregada por el personal docente, en la que se les comunica la obligación de pagar una cuota de 500 pesos por cada uno de los alumnos.
Tal cantidad –afirman- se debe cubrir si se quiere tener derecho a que los niños cursen el ciclo escolar 2007-2008 y debe depositarse según indica el escrito en una cuenta personal de cheques, número 86-47296348-5 del banco Santander-Serfín a nombre de Irma Aguilar Hernández, quien es la directora del plantel.
La circular señala que este procedimiento se viene realizando desde hace dos años al inicio del ciclo escolar, pero omite y contraviene lo dicho por el secretario Romero Romero en el sentido de que las cuotas de padres de familia deben ser voluntarias, más no obligatorias y mucho menos ser un condicionante para la inscripción, como lo es en la escuela “Sara Coronado de Ponce” según el documento que especifica que el original de pago debe presentarse al momento de reinscribir a los niños.
La escuela localizada en el número 500 de la avenida 6, Colonia Plutarco Elías Calles, zona escolar 2-E y clave 13DJN1077F, cuenta por lo menos con cinco grupos de 40 niños cada uno y se estudia la posibilidad de abrir uno más, lo que en números significa que la cuenta bancaria abierta por la directora, recibirá en promedio 20 mil pesos en cada uno de los salones y se desconoce de manera precisa qué se hace con ese dinero.
De acuerdo a la circular, los 500 pesos que se exigen por alumno, 250 corresponden a una “cuota anual” que no se sabe qué representa o que beneficio significa aunque si para quien; 150 se dice que están destinados al pago de intendencia, servicio que en teoría debe corresponder a las autoridades educativas y 10º pesos más son para el programa “escuelas de calidad”.
El caso es que mientras la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo prohíbe la imposición de cuotas de inscripción, en este plantel el pago de los 500 pesos tiene el carácter de obligatorio y a los padres se los notificaron así sin que se les haya consultado previamente y de no cubrir las exigencias económicas que les marcan, sus hijos no tendrán derecho a recibir su instrucción preescolar.
La situación se repite en otras instituciones educativas, con mayor frecuencia en las escuelas particulares, donde el pago de cuotas o “membresías” llegan en algunos casos a los 3 mil 600 pesos.
La SEPH tiene ante si el deber de evitar abusos como los que ocurren en el plantel “Sara Coronado de Ponce”, donde de acuerdo al escrito, el dinero va directamente a la cuenta personal de la directora.