Joel Sánchez Rodríguez
San Agustín Tlaxiaca, Hgo.- De violentar las normas ambientales de la entidad y provocar un severo daño al entorno ecológico, fue señalado el presidente municipal de este lugar, Mauro López Pacheco, a quien acusaron los vecinos de haber iniciado los trabajos para construir un tiradero de basura, sin contar con los permisos correspondientes por parte de las autoridades estatales y federales.Habitantes de la comunidad Benito Juárez, afirmaron que desde el mes de febrero, trabajadores del Ayuntamiento utilizando maquinaria pesada, iniciaron labores de emparejado en un predio de aproximadamente 90 mil metros cuadrados, en los cuales la Presidencia Municipal pretende ubicar el tiradero de desechos sólidos de San Agustín Tlaxiaca y cumplir de esa manera con el plazo establecido por el Consejo Estatal de Ecología para contar con un sitio así, el cual se vence el próximo mes de junio.
Sin embargo, dijeron que el acalde Mauro López Pacheco, emanado del Partido Acción Nacional, no escuchó la opinión de los vecinos a quienes ni siquiera se les notificó para que sería utilizado el predio, ni tampoco tomó en cuenta que el sitio designado está considerado como una zona de escurrimiento pluvial y por lo tanto de recarga de los mantos freáticos.Los inconformes, quienes son encabezados por el delegado municipal Gabriel Monroy Sánchez y el Comisariado Ejidal Bernardino Wenceslao Cortés Gómez, afirman que si el presidente municipal insiste en su capricho de instalar ahí el tiradero de basura, podría ocasionar un grave problema ecológico y sanitario, pues los líquidos que escurren de los desechos sólidos, contaminarían de manera directa las reservas de agua que existen en el área, así como los pozos de Taximay del que se extrae el líquido para consumo humano y el de irrigación agrícola.De acuerdo a un grupo de especialistas consultados por los habitantes de Benito Juárez, los líquidos lixiviados que escurren de la basura, son producto de la descomposición de vegetales, frutas y material biodegradable que los hace altamente nocivos, mientras que el biogas que emana de los basureros está integrado 55 por ciento por metano y 45 por ciento por dióxido de carbono y otros gases que comúnmente provocan explosiones.
Dijeron que no se les ha informado si existirá tratamiento para químicos, aceites y solventes que generalmente se arrojan a los depósitos de basura sin ningún control, al igual que baterías y metales, pero que la sola presencia de los desechos constituye una afectación directa al suelo y subsuelo y contamina el entorno ecológico por la dispersión de la basura, motivos por los que no quieren ahí el basurero.Además dijeron que los vecinos no quieren ahí el tiradero, porque las normas ecológicas dicen que para garantizar la salud de los pobladores, debe estar a no menos de 500 metros de zonas habitacionales, pero el proyecto que impulsa el panista Mauro López, está a 300 metros de las casas, pero si alguien protesta, el presidente municipal lanza amenazas contra las autoridades comunales.
Al no contarse con los permisos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, del COEDE, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, ni la aprobación vecinal, deben intervenir las autoridades para evitar que el proyecto afecte la cuenca hidrológica y que se causen mayores daños futuros.Según los vecinos, lo único que le importa a Mauro Cortés Pacheco, es evitar que el COEDE que dirige Roberto Reyes Monzalvo, le imponga alguna sanción por no contar con un tiradero al momento en que se cumpla el plazo, lo cual –dijeron- podría ocurrir porque si no los escuchan y garantizan que no habrá daños ambientales, entonces los pobladores pararán los trabajos que se realizan actualmente en el terreno de nueve hectáreas.